La Diócesis de San Ignacio de Velasco, durante 10 años, buscando promover el desarrollo rural, ha perforado más de 200 pozos de agua con bombas manuales, de excelente calidad, importadas desde Holanda. Ha construido decenas de atajados para garantizar la sobreviviencia de las comunidades campesinas en los meses de sequía. Este trabajo fue realizado con recursos propios de la Diócesis y el apoyo de cooperación externa.